Escrito por Natalia Ruiz Bouché - Experta europea en Escaparatismo y Merchandising por ARTIDI
Los colores nos transmiten sensaciones, tienen esa gran capacidad de motivar, desmotivar, alegrar un ambiente, hacerlo más acogedor, menos…pueden llegar a influir psicológicamente en nuestro estado de ánimo y sobre todo en nuestra percepción de los mismos.
En este artículo hablaremos de la Dinámica del color, de cómo los colores pueden llegar a “moverse” según como los combinemos. Este aspecto en escaparatísmo es muy importante ya que puede o bien destacar al máximo un producto, o anularlo de nuestra visión totalmente.
Existen dos grandes grupos: Colores càlidos y colores fríos.
En el primer grupo englobaríamos todos aquellos que relacionamos con el sol, como los amarillos, naranjas, rojizos y en el segundo incluiríamos todos aquellos tonos acuosos como los azules, verdes o violetas.
Los principios de la Dinámica del Color nos dicen que los colores cálidos transmiten la sensación de que los objetos pesan, que tienen una masa corporal mayor, que son menos luminosos, que retroceden, mientras que los colores fríos al contrario, transmiten la sensación de ligereza, aproximación, luminosidad etc.
A la hora de crear un escaparate tenemos que tener muy presente estos conceptos para poder dar una mayor importancia a los productos y no anularlos debido a una mala combinación y colocación de los mismos.
Preferiblemente los colores cálidos formaran parte del fondo del escaparate para darle profundidad y los fríos estarán situados por delante de ellos, transmitiendo así una gran sensación de ligereza.
En el caso contrario, colores fríos al fondo, el escaparate tendría muchísima luminosidad, daría la sensación de acercamiento al cliente, pero el producto en colores cálidos quedaría visualmente perjudicado.
Este pequeño truco junto con otros que iremos descubriendo nos puede llevar a la creación de un buen escaparate.

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En este artículo hablaremos de la Dinámica del color, de cómo los colores pueden llegar a “moverse” según como los combinemos. Este aspecto en escaparatísmo es muy importante ya que puede o bien destacar al máximo un producto, o anularlo de nuestra visión totalmente.
Existen dos grandes grupos:
· Colores Cálidos
· Colores Fríos
En el primer grupo englobaríamos todos aquellos que relacionamos con el sol, como los amarillos, naranjas, rojizos y en el segundo incluiríamos todos aquellos tonos acuosos como los azules, verdes o violetas.
Los principios de la Dinámica del Color nos dicen que los colores cálidos transmiten la sensación de que los objetos pesan, que tienen una masa corporal mayor, que son menos luminosos, que retroceden, mientras que los colores fríos al contrario, transmiten la sensación de ligereza, aproximación, luminosidad etc.
A la hora de crear un escaparate tenemos que tener muy presente estos conceptos para poder dar una mayor importancia a los productos y no anularlos debido a una mala combinación y colocación de los mismos.
Preferiblemente los colores cálidos formaran parte del fondo del escaparate para darle profundidad y los fríos estarán situados por delante de ellos, transmitiendo así una gran sensación de ligereza.