A la hora de elegir ropa de cama para tu dormitorio, la decisión viene condicionada por aspectos como el tamaño del colchón, el diseño -lisos o estampados en función de tus gustos personales-, los colores -en función de la decoración de tu dormitorio- y la composición de los textiles.

De todos estos puntos, hay uno de ellos que debes prestar especial atención: el material con el que se ha confeccionado la ropa de cama, ya que resulta clave para obtener el máximo confort y descanso.

El uso del algodón como materia prima para la ropa de cama 

Las fibras naturales, como el algodón 100%, son el aliado perfecto para descansar bien por las noches, ya que se trata de tejidos ligeros y traspirables que dejan circular el aire a través de los hilos. Además, la sensación del algodón en contacto con la piel es muy agradable, por su suavidad.

El cultivo de la planta de algodón está considerado uno de los más antiguos del mundo, ya que procede de la prehistoria. Su uso como materia prima para la confección de textiles tiene su origen en la India y se introdujo en Europa hacia el año 333 a. C con las conquistas de Alejandro Magno. Desde ese momento, la revolución industrial alrededor de este tejido ha sido continua: el algodón se ha convertido en la fibra textil natural más utilizada en el mundo.

Para elaborar la ropa de cama de algodón, el primer paso consiste en la extracción de la fibra natural, con la que posteriormente se fabrican los hilos. En función del tipo de confección se obtienen diferentes tejidos como lonetas, popelín, batista, piqué, vaquero, pana, vichy e incluso terciopelo y rizo.

Las fibras más largas y finas se usan para la fabricación de ropa de cama de alta calidad y de lencería.

Beneficios de la ropa de cama de algodón 

Como ya apuntábamos al inicio, además de su suavidad, la ropa de cama de algodón 100% absorbe la humedad y expulsa el calor corporal. Este tipo de material está especialmente recomendado para personas con sensibilidad en la piel (problemas de alergias y pieles atópicas).

Asimismo, su mantenimiento resulta muy práctico, ya que puedes poner el textil en la lavadora a una temperatura de hasta 40 grados, utilizar lejía -siempre y cuando no esté teñido de colores- y plancharlo fácilmente.

Elegir la ropa de cama: ¿algodón 100% o combinado?

En la actualidad, la industria del algodón representa casi la mitad del consumo mundial de fibras textiles, con el desarrollo de importantes novedades como la fabricación de algodón 100% orgánico.

                                                                                                                            LO QUIERO

Así pues, puedes encontrar en el mercado todo tipo de ropa de cama de algodón 100%: colchas, edredones, juegos de sábanas... Se trata de un tejido muy apreciado puesto que crea una temperatura adecuada para el descanso y aporta confort.

Asimismo, hay también otras opciones válidas que mezclan tejidos de algodón y poliéster a partes iguales. Esta combinación es una de las más demandadas puesto que además de aportar calidad y durabilidad, tiene otras ventajas respecto a la ropa de cama de algodón 100%: se seca más rápido tras los lavados y no necesita plancha, por lo que el mantenimiento de la ropa de cama aún es más fácil y práctico.