En el caso de la ropa de cama para los meses de verano, los tejidos naturales como el algodón, el lino y el punto fino toman protagonismo. Para aportar frescor a las noches estivales, apuesta por estos trucos y sobrevive a las altas temperaturas:

Si tienes un colchón reversible pon hacia arriba la cara de verano, los fabricantes usan por este lado tejidos más transpirables que dejan pasar el aire y conservan menos el calor corporal. Si aún no cuentas con un colchón con esta característica, ten en cuenta esta idea cuando inviertas en el próximo.

Sin duda, los protectores de colchón nos salvan de muchos accidentes y manchas, pero en verano algunos hacen subir la temperatura. No prescindas de él durante la época estival, puesto que sudamos más mientras dormimos, por lo que su uso es aún más necesario. Durante los meses más calurosos utiliza un protector de colchón transpirable y de algodón 100%.

Apuesta por sábanas ligeras en tejidos frescos. Las fibras naturales, como el algodón, están especialmente recomendadas por sus propiedades de transpiración. Cuanto mayor sea la proporción de estas fibras en el tejido, más fresquito estarás. Una buena opción son las sábanas de algodón 100% que, además de transpirar, no atrapan el aire caliente de alrededor del cuerpo.

No dejes las sábanas a la vista y crea un ambiente fresco y delicado usando una colcha liviana. Una buena opción son los cubrecamas de lino, un textil ideal para el verano ya que es muy transpirable y ligero. También el algodón es una elección acertada.

Aunque los almohadones y cojines ponen el toque decorativo a cualquier cama y dormitorio… en verano apuesta por menos cantidad y textiles más ligeros que impriman un aire fresco a la estancia.

                         Juego de sábanas blanco                                                                                 Juego de sábanas rosa

                     Colcha bouti coutí con cuadrantes rosa                                                                              Colcha boutí con cuadrantes

 

Asimismo, hay algunos hábitos que puedes llevar a cabo durante el verano para conseguir dormir mejor:

  1. Escoge prendas ligeras para dormir. Como pasa con la ropa de cama, los tejidos naturales como el lino o algodón son los más indicados para estos meses.
  2. Ventila el dormitorio antes de ir a dormir. Durante el día es aconsejable bajar las persianas para que no entre el sol directamente en la estancia. Así que lo mejor es que cuando caiga el sol aproveches para abrir las ventanas y dejar entrar el aire fresco. También puedes ventilar el dormitorio a primera hora de la mañana.
  3. Refréscate antes de acostarte. Una ducha con agua fría –si eres de los valientes- o bien con agua tibia ayudará a disminuir unos grados tu temperatura corporal. Después de todo el día, irás a la cama más relajado y fresco.
  4. Refuerzo de aire fresco. Sin duda, uno delos complementos indiscutibles para los meses de verano es el ventilador. Para dormir más fresco, puedes emplear o bien un ventilador de techo –a baja velocidad- o un ventilador de pie.