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Ropa de cama y otras siete claves para dormir bien

por admin
Ropa de cama y otras siete claves para dormir bien

Una, dos, tres… ¡hasta llegar a contar más de cien ovejitas! La elección de la ropa de cama junto con otros hábitos son clave para dormir bien y descansar toda la noche del tirón. Se trata de pequeñas acciones que puedes introducir paulatinamente en tu rutina diaria para conseguir a corto-mediano plazo un sueño reparador. ¿Preparado?

 

Hábitos saludables para dormir bien

Existen muchos factores que entorpecen la calidad de nuestro sueño: el estrés, una mala alimentación, el sedentarismo, la hiperconectividad… Cerca de un 30% de la población sufre trastornos del sueño, es decir, tiene problemas para dormir.

No dormir las horas suficientes o descansar mal por la noche repercute directamente en nuestro estado físico y mental, mucho más si la historia se repite día tras día. Si has experimentado ya alguna de las consecuencias de no dormir bien, como irritabilidad, cansancio, pérdida de memoria, etc. toma nota a los siguientes consejos:

  1. La rutina es tu mejor aliada. Fija una hora para ir a la cama y una hora para levantarte y repite el mismo patrón día tras día. Si puedes, mantenlo también en fines de semana y festivos. Esto ayudará a que establezcas una rutina de sueño y tu cuerpo se acostumbre a ello. Pero atención, si tras quince minutos en la cama no consigues dormirte, lo mejor es que te levantes y vayas a otra habitación, pero no te quedes en la cama dando vueltas, porque te pondrás más nervioso y eso no ayudará a que concilies el sueño.

 

  1. Alimentación saludable y tiberio ligero antes de acostarte. Ni pasar hambre, ni acostarnos con el estómago lleno, puesto que tanto uno como otro son factores que influyen en la calidad del sueño. Para cenar, apuesta por alimentos ligeros y saludables, que te dejen saciado, pero sin esa sensación de pesadez. Asimismo, es muy importante que cuides tu dieta y evites tomar refrescos azucarados, cafeína y alcohol, especialmente por la tarde y noche.

 

  1. ¡Muévete! Practicar ejercicio regularmente ayuda a descansar mejor por las noches, ya que estarás más cansado y dormirás del tirón. Sin embargo, es importante elegir la hora adecuada para hacer deporte, puesto que si practicas ejercicio por la noche puede suceder que cuando vayas a acostarte tu cuerpo siga activo y te cueste conciliar el sueño. Lo ideal es hacerlo por la mañana, al mediodía o por la tarde, dejando pasar un intervalo mínimo de dos horas antes de ir a dormir.

 

  1. Crea tu momento. Un baño relajante, escuchar la música que te gusta, leer un libro, escribir… elige aquella actividad que te ayude a desconectar del mundo y relajarte y repítela día tras día antes de acostarte. Conseguirás crear una rutina y que tu cuerpo se prepare para ir a dormir.

 

  1. Elige la ropa de cama adecuada. Es importante que el ambiente en el que dormimos sea el más agradable posible. ¿A qué nos referimos con eso? Que tu habitación tenga la temperatura adecuada: no debes pasar ni calor, ni frío. Por ello, elige la ropa de cama que mejor se adapte al clima de tu zona y a tu temperatura corporal. Ten en cuenta que el algodón es el material que favorece una mejor transpiración, por lo que, en épocas calurosas o en zonas de clima más temperado, una buena opción como ropa de cama son los juegos de sábana de algodón 100% o con un porcentaje elevadoEn cambio, para los meses de invierno o en zonas con un clima más frío, lo mejor es optar por ropa de cama de tejidos cálidos  como la franela, la coralina o la nacarina. Además de ser suaves y agradables al tacto, ofrecen una buena protección contra el frío por su gran poder calorífico. También debes tener en cuenta el gramaje del relleno nórdico, para evitar la sensación de frío o calor.
  2. Consulta la guía para elegir funda nórdica y relleno
  3. Además, apuesta por una luz tenue y, si te animas, puedes poner en practica alguno de los consejos del Feng Shui sobre cómo orientar tu cama para descansar profundamente.

  1. Desconecta. Adiós a la televisión, ordenador, móvil, tableta… Nos pasamos el día conectados, aprovecha para relajarte al final del día y dejar aparcados los dispositivos electrónicos. Cada vez más estudios indican que la luz que refleja estos aparatos en nuestros ojos altera nuestro ciclo de sueño.

 

  1. Limita tus siestas. ¿Qué sería de nosotros sin nuestra conocida siesta? Descansar al mediodía nos ayuda a reponer fuerzas y a emprender la tarde con más energía, eso sí, debes limitar el tiempo de dormir. Lo ideal es que descanses al mediodía entre quince y treinta minutos. Cuidado porque si te excedes y la siesta se te va de las manos, por la noche te será mucho más difícil conciliar el sueño. 

 

  1. Di adiós a las preocupaciones y al estrés. Dicho así, lo sabemos, suena muy fácil, pero la realidad es distinta. Por norma general, solemos cargar todas las preocupaciones diarias y reflexionar sobre ellas en la cama. En la medida de lo posible, debes intentar controlar esos pensamientos negativos que acechan cuando estamos al final del día. Como bien reflexionaba el otro día una de las celebridades de Internet, la Vecina Rubia, te despiertas de la misma forma con la que te acuestas, así que deja a un lado las preocupaciones, vete a dormir feliz y levántate con una buena sonrisa.

 

Ya ves que no hay demasiados secretos para dormir bien y descansar toda la noche profundamente. Se trata de pequeños consejos que si los aplicas a diario te ayudarán a que descanses del tirón y te despiertes con las energías renovadas. ¿Tienes algún otro truco? ¡No te olvides de contarnos tu experiencia en los comentarios!

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